Dawn es una chica de catorce años a la que le apasiona el mundo de los caballos. Y entonces llegará un misterioso caballo con el que formará una maravillosa amistad y con él llegarán nuevas personas, y nuevas aventuras.

22 de enero de 2011

Capítulo IV.

A principios de febrero, un día cualquiera en una plaza.
Llega a la plaza, divisa a sus amigos y los saluda con la mano, se acerca hacia ellos corriendo.
-Hola chicos, siento llegar tarde.
-No pasa nada, ¿vamos?
-Sí vamos.
-Pero, ¿a dónde vamos?
-Eh… vamos… a… pues…
-Al lago helado.
-Vale, pero entonces, ¿por qué no hemos quedado directamente en lago helado? Me pilla más cerca que la plaza- dice Dawn un poco confusa
-Porque…- se inventa Marina-, a mí sí que me pilla lejos, y quería que fuéramos todos juntos.
-Si tú vives muy cera de…- Lola no puede terminar la frase porque Marina le acaba de pegar un pellizco-, ¡au!
-Vale, venga, vamos…- sigue sin estar muy convencida, pero hace caso a sus amigos y se va con ellos.
Llegan, y cada uno se sienta en una piedra, por un momento, no se oye ni una mosca.
-Bueno…, decirme la verdad, ¿qué hacemos aquí?
-No sé, me aburría y quería que quedáramos, pero ya veo que nadie se cuenta nada interesante, o al menos eso creo- se vuelve a inventar Marina-, por cierto… Lola, ¿no te acuerdas que me pediste que te buscara… una chaqueta?
-¿Qué? Pues yo no me acuerdo.
-Sí, la chaqueta- dice entre dientes-, esa que te he dicho que está en mi bandolera.
-Pues si está ahí dentro debe de estar muy arrugada.
-¡Tú ven a que te la enseñe!- Dawn está más extrañada que nunca, una que no se acuerda de que chaqueta ha pedido, la otra que se lo quiere enseñar en privado y el otro no ha dicho apenas una palabra.
“Vale, llegó el momento Luis, es ahora o nunca, recuerda, ahora o nunca”, se dice para sus adentros.
-Dawn.
-¿Sí?
-Quiero decirte una cosa. ¿Te acuerdas que prometimos contárnoslo todo?
-Sí.
-Pues tengo una cosa muy importante que decirte.
-Dime- responde sin tener ni idea de lo que le va a decir.
-Pues, mira, cuando pasó eso, y tú me dijiste que éramos como hermanos, yo, no creo que sea así.
"Dawn, somos amigos de toda la vida, entre mis primeros recuerdos ya estabas tú, a mí lado, como grandes amigos que nunca se separarían, y aún sigue siendo así.
"Hemos crecido prácticamente juntos, así que se podría decir que sí somos hermanos, pero, yo he llegado a quererte como algo más que una hermana.
"Yo he llegado a quererte así, porque has sido la única persona capaz de aguantarme cuando estoy insoportable, reír cuando yo reía, compartir mi tristeza cuando me sentía mal. Y te juro que desde el momento en que empezó nuestra amistad hasta que nos separemos, será la mejor época de mi vida.
Así que Dawn, Dawn Sánchez Andreu, ¿te gustaría compartir junto a mi algo más que una hermandad?

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A principios de febrero, un día cualquiera en un apartamento.
No sabe qué hacer, ha comido, y ya había quedado con Alyson por la mañana, y, aunque se habían conocido algo esta mañana. Todavía no sabe bien lo que le gusta, su música favorita, ni nada que un chico debe saber de una chica.
-Vale, le puedo decir… ¡no!  ¿Pero por qué estoy tan nervioso? ¿Y por qué estoy hablando sólo? ¡Ay! ¿Pero qué me pasa?- exclama. Está tan raro en ese momento que ni si quiera sabe en lo que piensa.
Se pone a escuchar música, a lo mejor, como tienen tanto en común, tenían el mismo gusto por la música, a él le gustaban loas Black Eye Peads, ya se lo preguntaría. Luego, a demás las aficiones que tenía era leer y montar a caballo, y, bueno, también hacía otra clase de deportes, como por ejemplo, el fútbol, el típico deporte que toda persona ha jugado alguna vez y que a la mayoría de la gente le gusta.
“Bueno, a ver, más cosas”, piensa, “no sé, ya tengo la música, las aficiones, el deporte, ¡pero no sé en qué más pensar! Bueno, creo que eso será suficiente por ahora ya que ni si quiera nos conocemos, me estoy hundiendo en un vaso de agua, ya nos conoceremos, poco a poco, si es que acabamos siendo amigos.”
Se prepara para lo que se puede llamar ”cita no formal”, se pone una camiseta de manga larga , unos vaqueros, unos deportivos y una chaqueta de cuero, arreglado, pero no mucho, lo suficiente como para una “cita no formal”.
Baja por el ascensor, llega el portal y empieza a caminar hacia el lugar del evento.
Busca a la chica con la mirada, simplemente han quedado para dar un paseo, pero, normalmente, los paseos son para hablar, para compartir opiniones, para poder conocerse mejor…
-¡Hola!- le saluda alguien por detrás, es Alyson.
-No pasa nada, ¿vamos?
-Sí, venga, vamos.
Pasean, hablan, ríen, pero sobre todo, se dan cuenta de que algo especial los unen.
-Venga, te invito a unas gominolas- dice Mason.
-¡Venga! ¡Qué dices!- Alyson se ríe. No tomaba golosinas desde que era una niña pequeña-. Venga, vale, estarán bien.
Van corriendo hacia la tienda de  golosinas como si fueran dos niños que acababan de salir del colegio, compran las chuches y van a un parque cercano, se sientan en los columpios y empiezan a hablar.
-Yo les pedí a mis padres un poco de independencia.
-Los míos, murieron en un accidente de coche, y  me mudé aquí, para encontrar un trabajo, conocer nuevas personas...
-Oh, lo siento, no debería haber sacado el tema.
-No pasa nada, me hace bien hablar sobre ello contigo. Nunca me  habría podido  imaginar que iba a conocer a una persona como tú. 
-¿Qué quieres decir?
-Pues, tan especial, es decir, a pocos chicos de dieciséis años les he visto irse a montarse en un columpio del parque poco tiempo después de haberse comprado gominolas.
-Ya, yo tampoco había conocido a ninguna chica como tú.
-¿Cómo yo?
-Sí, una chica que acepta totalmente la realidad en la que vive sabiendo que no le ha tocado la mejor- sin darse cuenta, en una tarde, se están comenzando a gustar, notan que entre ellos dos han química, una química muy especial, pero, ¿quién va a dar el primer paso? Una de las cosas que tienen en común es que los dos son bastante tímidos, y no se atreven a decir lo que sienten el uno por el otro, pero, bueno, por ahora es suficiente en que en dos días ya son grandes amigos, además, porque se gustaran, ¿tienen que ser novios? No, ellos creen que no, un chico y una chica pueden ser perfectamente amigos, ¿o no? Además, hasta que no se conozcan mejor, no pueden llegar a ser algo más que amigos.
-Bueno, ya es tarde- dice Alyson- me tengo que ir.
-Te acompaño.
-No te quiero retrasar en nada.
-¡No me retrasas! Tu casa está cerca de la mía.
-Bueno, entonces vale- van hacia la casa de Alyson, por el camino se agarran de la mano, y  Alyson apoyó la cabeza en el hombro de Mason, ni se acordaban de que a penas se conocen.
-Adiós- se despide Alyson en el portal de su casa  y le da un beso en la mejilla a Mason.
Cuando ya está un poco lejos de la casa y ella ya ha entrado, él sonríe sin poder evitarlo. 
Ese es el principio de una gran relación...
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Hola a tod@s! Siento haber tardado tanto, pero, hemos vuelto al colegio y quiero mantener mis notas! XD
Ademas, me quede un poco bloqueada cuando empece con la cita no formal de Mason y Alyson.
Bueno, espero que os guste el capitulo y que me comenteis, besitoss.
Violeta.

2 comentarios:

Inesita Bieber dijo...

Me encantó el cap.!:) Ya estoy casi terminándolo!Sigue así!:D Y gracias por pasarte por mi nuevo blog y eso. Besooos (L)

tres de tres dijo...

me encanta!!!!!
me gusta muchisimo la historia, esta muy interesante
me da mucha penita Alyson...
estoy deseando saber q pasara entre Luis y Dawn =D
escribe proto pliis =)
1Bsoo