Dawn es una chica de catorce años a la que le apasiona el mundo de los caballos. Y entonces llegará un misterioso caballo con el que formará una maravillosa amistad y con él llegarán nuevas personas, y nuevas aventuras.

26 de diciembre de 2010

Capítulo II.

A principios de febrero en los establos Campo de las estrellas.
-Perdón, lo siento, no me había dado cuenta.
-No, no pasa nada, sólo es mi cabeza- dice Dawn mientras que se ríe. Detrás de ellos están Lola, Marina y Luis, y no parece muy feliz al ver a su chica, a la chica de la que siempre ha estado secretamente enamorado, tontear con un chico que ni siquiera conoce. Eso le podría sentar mal a cualquier persona.
-Bueno, tenemos que ir a clase, ¿no?- pregunta Luis a punto de explotar
-Sí bueno, adiós, ah, por cierto me llamo Dawn.
-Mason. Hasta luego- se sonríen, Mason ve sus preciosos ojos, azules verdosos, se veían muy vivos, llenos de energía, de vitalidad.
-Qué majo que es, ¿verdad?
-A mí no me lo parece tanto.
-Estás muy raro Luis…-  se preocupa por su amigo, desde que salieron a ensillar los caballos está así.
-No, estoy bien, sólo es que hoy me he despertado un poco con el pie izquierdo.
-Bueno, si tú lo dices…
-¡Ya está bien de discusiones! ¿Venimos aquí para divertirnos o no?- interrumpe Marina, Lola está cabreada por el ataque de  celos que le ha dado a Luis.
-Lo siento, ya he dicho que me he levantado con el pie que no es.
-Vale, vamos, que las clases empiezan dentro de cinco minutos, empezamos bien la tarde. Ay, me duele la  cabeza, voy a la sala de reuniones a coger una bolsa de hielo.
-No te tendrías que haber puesto así, ¿y se supone que lo disimulas perfectamente?
-Ay. No sé, es que me molesta tanto, las veces que he intentado impresionarla y ahora viene este pavo y la conquista.
-La vida es así- dice Lola, entonces le responde Marina dándole un codazo en el costillar-, ¡ay,  perdón!
-Yo creo que sería mejor que se lo dijeras que quedarte callado.
-Sí, pero, ¿cuándo?
-Y yo que sé esta tarde, ahora, mañana por la mañana, cualquier momento si es pronto.
-Ya, para vosotras será más fácil.
-Eso es discuti…- Lola esta vez recibe una patada en la espinilla-, ¿qué es hoy, el día de pegar a Lola por decir la verdad?
-No creo que Dawn vuelve hasta dentro de un ratito, ¿vamos ya dentro?- pregunta Marina.
-Sí, venga, vamos.
Clase de doma, su profesora, tan estricta y perfecta como la asignatura, cada vez había un error, aunque fuera el más mínimo, había que corregirlo.
Se pasó por el cercado Mason, vio a las personas con las que se había encontrado de un golpe, literalmente. Antes. Ve a  todos menos a esa chica, esa chica que ha hecho que a él mismo le duela la cabeza -aunque ella haya sido la dañada – de tanto pensar en ella.
De repente aparece por detrás con un hielo en la cabeza.
-Estás fuerte, ¿eh? Parece que me hubiera chocado contra una pared.
-Si llego a saber que me iba a chocar contigo me habría arreglado más- se ríe.
-Ja, ja, qué gracioso que eres.
-¿No vas a montar?
-Ojalá, no puedo, con el golpe que me he pegado, ¿estás seguro de que no me he chocado con ninguna farola?
-No creo. Me tengo que ir, adiós.
Pasa la hora, Dawn se encuentra con sus amigos.
-¿Qué tal la doma?
- Bien, regular, según. Bueno, yo tengo prisa, ¿te vienes, Lola?
-Creo que yo me que…- antes de que termine la frase, Marina le tira del brazo para que se vayan.
Mientras, los dos jóvenes salen de los establos, sin decir ni una palabra. Hasta que Dawn se atreve.
-¿Qué te pasa Luis?, estás muy raro…
-¡Nada, no me pasa nada!
-¿Quieres hacer el favor de no gritarme?
-¡Te dejaré de gritar cuando tú me dejes en paz!- sale corriendo, y Dawn no puede evitar que se le caiga una lágrima. Es su mejor amigo desde siempre, se contaban lo que les pasaba, hasta ahora, de repente, oye un ruido, un caballo relinchar, reconocería ese relincho en cualquier parte, es igual al de ese caballo con el que siempre sueña. Corre hacia el sitio de donde viene el sonido. Es él, el hermoso caballo con el que sueña noche tras noche. Se acerca poco a poco, para no asustarle, cuando ya está lo suficientemente, acerca la mano hacia su hocico y le acaricia, el animal no le responde con ningún signo de molestia.
Está tranquilo, la chica, al sentirse confiada del caballo, le saca una manzana que lleva en su bandolera y se la da. Pero entonces, el caballo se excita y sale corriendo hacia el bosque, donde se pierde entre la espesura de los árboles.
Dawn piensa que debe encontrarle otra vez, están en invierno, y hace tanto frío que podría morir si antes era un caballo que trataba con personas.
Se monta en su bicicleta, va hacia su casa y se mete en su cuarto, abre su pequeño portátil, se mete en un programa, pone una contraseña y empieza a escribir:

Querido diario:
La mayoría de las veces no entiendo a los chicos. Y eso que vivo con uno con la cabeza hueca. Mi amigo Luis, se ha revolucionado, está muy raro, nunca había tratado a nadie así, yo le quiero mucho, y lo último que deseo es que sufra, pero no le puedo ayudar si no me dice lo que le pasa.
A demás, creo que la causa de que Luis esté así es que le pasa algo con el nuevo chico que trabaja en los establos, Mason, no le cae bien desde el principio, pero en eso de que a la gente le caiga bien Fulanito pero mal Menganito yo no me meto, la verdad. Sólo es que me preocupa.
Hoy, he visto en carne y hueso al caballo de mis sueños. Es incluso más precioso en persona. Seguramente se crió entre humanos y si sigue por ahí, así, en invierno, lo va pasar muy mal, lo que más desearía en este momento sería pincharme con una aguja, dormir durante cien años, y despertarme cuando pulsando un botón se solucionen todos  los problemas.
Bueno, la verdad es que no tengo mucho que hacer, pero tampoco tengo nada más que escribir. No te voy a contar la broma que me ha gastado hoy mi hermano porque ya está muy visto, ¿no? Es siempre lo mismo, como si llama a sus amigos para que me empiecen todos a tirar bolas de nieve, como si me echa un cubo de agua encima, como si finalmente me avergüenza poniendo cosas en el msn a quien no le importa.
Bueno, cuando pase algo importante te escribo.
Dawn.
Cierra la pestaña y el programa y apaga el ordenador. Coge su iPod y se pone a escuchar música. Entonces, empiezan las canciones de un álbum que le encantan y se pone a bailar y cantar como una loca por su habitación. Sin que se dé cuenta entra Luis, que ha llamado a la puerta, pero tiene la música a tanto volumen que no lo ha oído.
-¿Dawn?- dice mientras intenta no partirse de la risa, le da dos golpecitos en  la
 Espalda- ¿Dawn?
-¡Luis!- se quita los cascos y los deja en la cama- ¿Qué haces aquí?
-Quiero hablar contigo un momento, por favor.
 -Sí claro siéntate- los dos se sientan en la cama, Luis comienza a hablar.
-Bueno, siento haber estado tan irritable.
-No pasa nada. ¿Pero por qué estabas así?
-Pues verás, es que yo, estaba celoso.
-¿De qué?
-De que te gustara tanto Mason.
-¿Gustarme? ¡Si apenas lo conozco! Admito que me cae bien, pero más que eso no.
-Lo siento mucho, debería habértelo explicado antes- estaban los dos, solos, cerca el uno del otro, cada vez más, cada vez más, hasta que sus labios se juntan.
En ese momento, parecía que no había otra cosa alrededor, sólo ellos dos. Era el momento especial para los jóvenes, era su primer beso. Pero ese momento se estropea.
-No deberíamos hacer esto, Luis. Nosotros somos amigos, sólo amigos.
-Pero es que te quiero.
-Y yo a ti, pero esto no es así. Todo ese amor que sentimos el uno por el otro, es, porque somos como hermanos. No como nada más.
-Llevas razón. Perdón.
-No hay nada que perdonar. Pero tenemos que hacer un pacto, siempre que tengamos un problema, lo podemos decir sin vergüenza, ¿prometido?
-Prometido. Adiós, tengo que hacerlos deberes todavía.
-Hasta luego- Luis cierra la puerta de su cuarto- ojalá- suspira. Ella quería como algo más que un hermano a Luis, pero no veía indicado, ser más que su mejor amiga.
-Se conecta al msn, busca a ver si está Marina conectada, por suerte, sí. Necesita contárselo a alguien, y en Marina es en quien más confía.
Marina: Hola guapa. ¿Qué tal?
Dawn: Destrozada. ¿Y tú?
Marina: ¿Por?
Dawn: Oh, por nada. Me he dado mi primer beso con Luis y lo único que sé hacer es echarle una charla de que somos como hermanos desde siempre y en realidad yo no pienso eso  L.
Marina: ¿En serio? ¿Tu primer beso? ¿Y con Luis? ¿Y encima le echas un rollo?
Dawn: Ya lo sé, en serio, estoy yo más arrepentida que tú. Estaba súper cortada. No sabes cómo me sentía en ese momento que creía que nunca llegaría.
Marina: Ya…, ojalá te comprendiera…, pero no puedo  L. Además, el plasta de mi hermano pequeño no para de darme la lata.
Dawn: Sí, mi regalo de Navidad más deseado es que me cambien al mío por un cachorro, que al menos es más listo, más limpio, ¡y cumple órdenes! J. Me tengo que ir, mi madre me llama. Chao guapa.
Marina: Adew.

1 comentario:

Inesita Bieber dijo...

Holaaaaaaaaaaaa!

Me encanta tu historia!Ya me he leído el primer cap. y voy a leerme el segundo. Un consejillo:¡haz los capítulos más amenos!O sea, mételos colorido, o no hagas la letra tan pequeñitaa :3

Ah, y una crítica constructiva. Cuando estés dialogando:-...-..., no empieces a poner Dawn:....Max:....Marina:....Queda feo,¿OK?Es para mejorar aún más tu blog, dentro de lo que cabe.

PD:soy Super I en wambie, allí te descubrí. Ah, y pásate por mi blog. Y...¿cómo has conseguido 1239 visitas en tan pocos días?Has amañado el contador?xDDD